Hay formas de no comer y formas de no comer.

Sé que probablemente el tema más recurrente de las madres y padres del mundo mundial es el de la inapetencia infantil. Se supone que hordas de progenitores se quejan porque los nenes comen menos de lo que a uno le gustaría o porque hay cosas que se niegan a comer…claro que los mayores tambien hay cosas que no comemos y nos parece de lo más normal.

Opino deberíamos ser más comprensivos con los nuestros hijos y no intentar que hagan cosas que ni nosotros con todo nuestro raciocinio hacemos.

Historia helenil del no comer

Mi hija decidió el 20 de Mayo de 2005 con 11 meses de edad que pasaba de las comidas. Cierto es que nos costó que se acostumbrara a la cuchara, más o menos en enero de ese mismo año, pero desde ese momento sí que comía purés de verdura con carne, pollo y pescado sin problema y la fruta lograbamos q la tomara en potitos que la combinaban con queso o yogur.

Princesita Nintendo

Vale que darle la primera cucharada era un episodio de poesía, cada día una tontería para que se la tomara, pero cuando conseguías esa primera las siguientes llegaban sin problema.

La cuestión está en que ese día decidió que pasaba de comer, me acuerdo del día porque ibamos a casa de una compañera de mi costillita a comer y para que no se descentrara decidimos darle de comer antes d salir de casa. No comió y no le dimos importancia, al día siguiente tampoco y decidimos que no era cuestión de agobiarla, que al menos estaba merendando…cinco días después dejó de merendar.

Desde ese momento hasta cuatro meses despues sólo tomaba dos biberones de leche con cereales al día, normalmente uno a las siete d la mañana y otro a las nueve de la noche. A partir de septiembre logramos que tomara tres y para nosotros fue un logro.

En septiembre Helena empezó la guardería, todo el mundo me dijo que no me preocupara, que tooooooooodos los niños cuando iban a la guarde empezaban a comer… todos menos mi hija, q para cabezona ella. La primera vez que conseguimos, miento, que consiguió Eva, su maravillosa profesora, que comiera una cucharada de puré fue la semana anterior a las vacaciones de Navidad.

Desde entonces hemos logrado que en la guarde suela comer el puré más o menos, aunque no todos los días, y que a veces haya llegado a probar alguna comida de las que comen el resto de niños. En casa Helena come sopa que yo me encargo de hacer por litros y que de un tiempo a esta parte exige comer ella sola lo cual provoca que coma al menos 1/3 menos que decide compartir con las baldosas…pero no puedo reñirla por una cosa que tiene que aprender, el comer sola. Lo más “gracioso” es que si la pongo el mismo puré que come en la guarde se niega a comer en casa, por qué?? Me gustaría saberlo

Y es que desde hace más o menos medio año Helena debería estar comiendo la misma comida que una persona mayor y en el mejor de los días hace la comida de un niño de seis meses, tres biberones al día de leche con cereales y puré en el cole o sopa de la mami, y eso es todo amigos…exceptuando los Aspitos, un megagusanito alargado que encanta a todos los niños y que a Helena costó dios y ayuda que empezara a comer aquello que todos los nenes comen ansiosamente.

Cuando sentamos a Helena en su trona si huele comida que no sea sopa directamente se pone a gritar NOOOOOOOOOOOO NOOOOOOOOOOO y no hay manera alguna de introducirle la comida en la boca ya que se mueve como la niña del exorcista. No hay manera de sujetarla y atinar a meterle la cuchara en la boca, aunque tampoco creo forzarla sea el método correcto.